Tras la llegada de los primeros videojuegos y consolas de la historia, comenzaron a ganar popularidad las máquinas recreativas, considerándose la Galaxy Game, fabricada en 1971, como una de las pioneras. Caracterizadas por sus juegos arcade y su estética retro, supusieron un primer gran acercamiento del medio al público general. Con numerosos fabricantes, entre ellos Sega o Atari, se volvió habitual encontrarlas en centros comerciales, cibercafés y otros puntos de encuentro público, asentándose como una de las principales formas de jugar en la década de los 70 y principios de los 80. De esta forma, contribuyeron en gran medida al auge de sagas como Pac-man, Space invaders, Asteroids o Street fighter.
Con la crisis del sector de 1983, el avance tecnológico y el crecimiento de las videoconsolas domésticas, las máquinas arcade comenzaron a perder popularidad. Sin embargo, pasaron a formar parte de la cultura popular y nunca llegaron a desaparecer, llegando a ser importantes a lo largo de los 90, con colecciones como Neo-Geo de SNK y franquicias como Metal Slug. Hoy en día se siguen comercializando, incluso para uso personal y, en ocasiones, como artículos de coleccionismo retro.

