
Después de irrumpir con fuerza en la industria del videojuego con su primera consola de sobremesa, Sony lanzaría PlayStation 2 en el año 2000, suponiendo un nuevo paso adelante. A raíz del éxito de PS1, que había obtenido una enorme popularidad gracias a su catálogo, implementación del 3D y salto técnico que supuso, su sucesora, que además era retro compatible, generó bastantes expectativas y tuvo una excelente recepción.
Con el lanzamiento de Sega Dreamcast en 1998 acababa de empezar la época de los 128 bits y la sexta generación de consolas. Se venía de años en los que con la llegada de las 3 dimensiones y el avance tecnológico se había establecido un nuevo estándar en la industria, que pasó de casi 20 años en 2D a explorar otros tipos de diseño, de gráficos e incluso de narrativa. En este contexto algunas compañías como Sega, habían ido a remolque, no terminando de encontrar la forma de adaptarse a los cambios que se estaban produciendo y viéndose superadas por otros sistemas. Por todo ello, PlayStation tuvo un papel clave en el que sería el declive definitivo de Sega como fabricante de consolas.
El caso de Sony fue todo lo contrario, entendiendo hacia dónde evolucionaba el mundo del videojuego y aprovechando su posición para consolidarse como una de las referentes del sector a lo largo del siglo XXI. Nacieron sagas como Ratchet & Clank, God of War, Devil May Cry, Onimusha, Jak and Daxter o Sly Cooper. PS2 competiría primero con Dreamcast, Nintendo GameCube y una Microsoft que irrumpiría con la primera XBOX. Aún con estas circunstancias, alcanzó una enorme popularidad, se comercializó durante casi 13 años y actualmente sigue siendo la consola más vendida de la historia con más de 160 millones de unidades vendidas.












