Tras haber lanzado la SG-1000, Sega desarrolló algunas versiones de esta consola de 8 bits, de estructura similar pero introduciendo mejoras gráficas, técnicas, de catálogo y de rendimiento. Una de ellas sería la Master System (Mark III en Japón), lanzada en Norteamérica con este nombre.
Se empezaba a dejar atrás la crisis del videojuego y, con una Atari en horas bajas, Nintendo y Sega daban sus primeros pasos en la fabricación de consolas domésticas. La Master System fue uno de los intentos de respuesta al éxito comercial que estaba teniendo la NES de Nintendo desde su lanzamiento en 1983. Aunque Sega tuvo buenas cifras en algunos mercados como Europa o América del sur, en Japón y Estados Unidos, las áreas clave, no alcanzó la misma popularidad que su competencia, en parte por las licencias y catálogo de las que disponía Nintendo.

