El paso de Sega hacia la quinta generación y los 32 bits llegaría con Saturn. Después del éxito de Mega Drive, que había alcanzado unas excelentes cifras de ventas en Europa y Norteamérica, esta consola competiría con Nintendo 64 (1996) y con la reciente irrupción de Sony con su Playstation, saliendo al mercado el mismo año que esta última.
Era la época del salto a las 3 dimensiones y supuso el paso definitivo a los CD ROMs. Traía 2 CPUs para tratar de dar respuesta a Sony, cuya máquina dispondría de un procesador más potente. Esto afectaría al desarrollo de algunos títulos y, por tanto, al catálogo de la consola.
Aunque en Japón Saturn vendió más unidades que su predecesora, Nintendo seguía siendo inalcanzable. Además, su popularidad en los mercados europeo y estadounidense se vio reducida y superada por una Playstation que saldría con más juegos disponibles y a menor precio. La situación supuso un varapalo para Sega, que empezaba a estar en declive y que descatalogaría Saturn en 1998 para dar paso a Dreamcast.

